Conversatorio

Recursos Energéticos y Mineros

martes 5 julio 2022 08:30 am
Santo Domingo
Transmisión en vivo

Sueños grandes, pasos pequeños

¿Quieres cambiar tu vida? ¿Buscas consejos y recetas para lograr tus objetivos? Pues aunque las experiencias de otros nos enriquecen, te tenemos una noticia muy importante: La única persona que tiene la fórmula mágica para cambiar tu vida eres tú.

Como escritora de éxito y motivación, me veo expuesta a diario a muchos artículos, libros, videos y conferencias sobre crecimiento personal. Yo he avanzado mucho en identificar y vivir mi propósito de vida, y aún así veo una gran contradicción en los mensajes disponibles de éxito y motivación en los medios y redes sociales.

Por un lado, te dicen que sueñes en grande, que tomes riesgos, abandones, empieces, cierres, viajes y des saltos cuánticos. Por otro lado, te dicen que trabajes duro, seas persistente, des pasos pequeños, aprendas poco a poco y que te enfoques en pasos sostenibles. ¿Puedes ver la contradicción? ¿Insisto con pasos pequeños y sostenibles o me lanzo ciegamente a una gran visión arriesgándolo todo?

Para ayudarte a aclarar esta aparente contradicción, hoy quiero compartir contigo 5 ideas que pueden ayudarte a conciliar las distintas formas de cómo lograr el éxito y la felicidad:

  1. No hay una sola receta. Nadie tiene la fórmula única y mágica de hacer tus sueños realidad. Mi vida es la combinación de cosas que he aprendido de docenas de otras personas. ¿Sabes que es lo único que siempre me funciona? Escuchar mi propia intuición para tomar la decisión que vaya con mi estilo. Cuando estaba decidiendo cambiar de profesión, de empleada de gobierno a ejecutiva de viajes de lujo, varios coach y asesores profesionales me dijeron que estaba cometiendo el peor error de mi vida. Si hubiera seguido su consejo ciegamente sin cuestionar ni indagar en mi propia mente, eso sí que habría sido el peor error de mi vida. Gracias a esa decisión, hoy soy emprendedora internacional y construyo una vida fabulosa que me llena de alegrías.

En mi rol de mentora y coach, las personas que tienen sesiones conmigo saben que no puedo decirles qué hacer. Mi propósito es ayudarles a eliminar todas las capas de mentiras y creencias limitantes que no les permiten escuchar su propia guía y su propia voz. En vez de buscar una persona que te diga la fórmula mágica para cambiar tu vida, debes saber que esa persona eres tú. Aprender de otros es necesario, pero al final del día nadie puede pensar por ti ni tomar acción por ti.

  1. Nadie comparte las cosas difíciles. Si en ocasiones pierdes motivación porque crees que otras personas van más adelantadas en la vida que tú, tienes que saber esto; ¡nadie comparte las cosas difíciles! La mayoría de las personas sólo comparte los momentos brillantes y felices de su vida. Los retos son parte normal de la vida porque vinimos a este mundo a aprender. No debemos alargarlos ni sufrir más de la cuenta, pero si debemos superarlos porque es normal. Tener algunos momentos difíciles y de aprendizaje no quiere decir que tú estés dañado. La claridad que obtenemos al superar los retos es clave para subir de nivel. Nadie comparte las peleas con el novio, las fotos del bebé llorando o fotos de la cuenta bancaria en cero. Solo comparten las fotos del baby shower, fotos del compromiso o fotos de las vacaciones. Pero te aseguro que hasta la persona con la vida más brillante que conozcas, tiene momentos difíciles. No compares los resultados del comienzo de tu crecimiento, con el medio o el final del proceso de otros.

  2. Tienes que identificar los sueños auténticos de tu ser. Tus sueños auténticos están en armonía con tu identidad, tus talentos y tu propósito en el mundo. Entre más rápido los identificas, más rápido te liberas de seguir persiguiendo lo equivocado para tu vida. Te quitas la presión de esforzarte por cosas que ni te interesan y es muy posible que ya estés feliz con muchos aspectos de tu vida que antes no podías apreciar. De esta forma puedes enfocar tu energía a mejorar y lograr metas que estén en armonía con tu máxima felicidad. Solo porque unos promuevan riqueza y millones, no quiere decir que esos sean los sueños correctos para ti. Puedes querer cosas completamente diferentes. Respeta tu camino y tu historia. Honra el propósito único para el que naciste.

  3. Conoce tu tolerancia al cambio y al riesgo. Si prefieres ajustarte poco a poco al cambio, no tienes por qué dar pasos gigantes ni radicales. Las pequeñas victorias te dan confianza y fortalecen el músculo de la valentía. Dar un paso gigante sin estar preparado puede ser traumático y hasta irresponsable. Dependiendo del resultado, puede llenarte de temor por muchos años. La naturaleza humana no responde bien a cambios muy fuertes. Respondemos mejor al acostumbrarnos poco a poco y consistentemente a cosas nuevas para hacerlo sostenible y duradero. Nuestro cerebro puede cambiar, pero hay un proceso y toma tiempo.

Cuando te interesa un sueño es porque ves a alguien disfrutando los beneficios de tenerlo. Tómate el tiempo de averiguar cuál es el precio de lograrlo. ¿Cuáles son las cosas difíciles y lentas que deberás hacer para obtener lo que quieres? Recuerda, nadie habla de esto en las redes sociales. Haz tu tarea y actúa estando bien informado.

  1. ¡Tú puedes ser una persona con múltiples pasiones! En este mundo globalizado las posibilidades para tu vida son infinitas. No caigas en la trampa de creer que debes hacer sólo una cosa con tu vida. Puedes probar, crear, experimentar y vivir muchas experiencias maravillosas para utilizar todos tus talentos y profundizar en muchos intereses. Las vidas monótonas son cosa del pasado. La clave es seguir creciendo y moviéndote hacia una vida de excelencia. Con esta mentalidad, puedes cumplir muchos sueños y crear grandes resultados en distintas áreas de tu vida. La época de los límites y las reglas ya pasó. El tren no pasa solo una vez; el tren de la oportunidad pasa todos los días a toda hora.

El gran escritor español de motivación Rafael Vidac dice: “No se trata de perseguir tus sueños, sino de crecer hasta que estos queden al alcance de tu mano.” Cuando proyectamos el final y nuestro sueño realizado, lo hacemos desde nuestra condición actual. Por eso nos da temor. En nuestra condición actual no estamos listos para manejar la carga completa de nuestra meta realizada. Tu gran meta la disfrutará la versión avanzada de ti. Tu versión actual es muy básica pues no ha hecho el trabajo requerido. Por eso hay un proceso y por eso toma tiempo. Cada día, 5 minutos a la vez, te sientes más cómodo haciéndolo. Lo gradual del proceso tiene su valor estratégico: cambias un poco cada día para que sea sostenible y para no generar shock.

Un sueño escrito con fecha es una meta. Una meta escrita en pasos es un plan. Un plan acompañado de acciones hace tus sueños realidad.

Hoy eres una persona diferente a lo que eras un año atrás. ¿Imagina cómo puedes ser dentro de un año si te enfocas?

www.dianazuluaga.com

(Sueños grandes, pasos pequeños)

Sueños grandes, pasos pequeños