IV Edición REM: Recursos energéticos & mineros

Afrontando el edadismo en Panamá y el mundo

"A medida que vamos envejeciendo, la discriminación laboral por edad afecta o nos afectará a muchas personas".

Muchos de los colaboradores de la tercera edad suelen sufrir un cierto tipo de discriminación, un concepto denominado ageísmo (si se adapta desde el inglés) o edadismo en español.

A veces ese tipo de discriminación se manifiesta en prácticas, no lesivas, como las frases que se les dicen a los trabajadores o trabajadoras mayores puede terminar desvalorizándolos al llamarlos abuelos, abuelas, darles tratamientos despectivos y causar efectos perjudiciales hacia las personas en función de la edad.

Es una de las discriminaciones más aceptadas y se perciben en el conjunto de creencias, prejuicios, estereotipos y percepciones negativas basadas en la edad que segregan a este grupo de ciudadanos del acceso a la formación, educación especializada, servicios básicos y muchas cosas más, por el simple hecho de ser más "viejos" que las personas que trabajan con ellos.

Nuestro país no escapa a esta realidad, una gran cantidad de personas mayores de 50 años son despedidos de sus empleos a causa de la edad y otros no reciben las mismas oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional, que sus compañeros de trabajo, ya que nuestra sociedad asigna un valor más elevado y le brinda mejores facilidades a la juventud que a la tercera edad.

Quienes se acercan a la tercera edad y están activos laboralmente, comienzan a sentir las mismas dificultades a la hora de buscar trabajo ya que su experiencia, capacidad y competitividad pierden interés para los tomadores de decisiones o nuevos empleadores frente a requerimientos como rango de edad determinado, condiciones físicas, uso eficaz de la tecnología y otros requisitos propios de gente joven.

Especialistas en ciencias sociales, recomiendan que hay que prepararse para la vejez e ir cambiando la percepción social tan negativa que tiene la sociedad hacia el envejecimiento ya que la marginación y el aislamiento social contra cualquier persona conduce a un deterioro de la salud de quienes sufren este tipo de violencia psicológica.